Yakob Fichman nació en la Besarabia rusa, actual Moldavia, en 1881 y murió en Israel en 1958.
HAY UNA HORA...
Hay una hora que nadie aguarda:
la hora de la vigilia última,
como en el Nilo el hipopótamo
cuando la oscuridad se cierne
y el orbe, ocultándose del dios,
cae agobiado en el lecho nocturno.
Ningún ojo presente,
no hay testigos de este instante y su angustia
al despedir un ayer moribundo
que irá a sumarse a sus ancestros.
Madurará entonces en la rama el fruto
y, como un bosque púrpura,
florecerá en su cabecera la quimera del mundo.
la hora de la vigilia última,
como en el Nilo el hipopótamo
cuando la oscuridad se cierne
y el orbe, ocultándose del dios,
cae agobiado en el lecho nocturno.
Ningún ojo presente,
no hay testigos de este instante y su angustia
al despedir un ayer moribundo
que irá a sumarse a sus ancestros.
Madurará entonces en la rama el fruto
y, como un bosque púrpura,
florecerá en su cabecera la quimera del mundo.


Comentarios
Publicar un comentario